América Latina: esperanza en la libertad

Miércoles 12 de noviembre de 2014

En octubre pasado un grupo de 60 jóvenes, provenientes de toda América Latina, se reunieron en Viña del Mar, Chile, para debatir sobre la libertad y la importancia de la sociedad de individuos libres, todo esto enmarcado en la tercera versión de la Universidad ElCato-Fundación para el Progreso, que contó con la presencia de destacados profesores.

Fue un gran encuentro donde la esperanza en la libertad y la importancia de las ideas tuvo un gran protagonismo. En esa ocasión se generaron más preguntas que soluciones y eso nos llena de esperanza para quienes creemos en las personas y el ejercicio de la libertad.

Así es, pues, para quienes creemos en la libertad, en el desarrollo de las aspiraciones y proyectos propios de cada individuo, no buscamos establecer marcos regulatorios o pautas de comportamiento, creemos que cada uno puede construir su propio destino sin la intervención de terceros estableciendo formas de progreso y paz.

La libertad no es solo economía, es vida, prosperidad, desarrollo humano, filosofía y, más que nada, creer en las personas. Chile en estos momentos se encuentra en una encrucijada, una que pocos países pueden tener, fortalecer una senda de progreso y libertad que ha llevado a este país de América a ser un referente, más de 40 años de trabajo e ideas basadas en la libertad llevaron en una generación a cambiar el rostro del país, o retroceder cediendo al populismo, intervencionismo del Estado y la regulación, con un endeudamiento fiscal en alza, aumentos de impuestos.

Todo esto se está manifiestando con el descenso en la clasificación internacional. El anuncio de que Chile dejo de ser el país más atractivo para invertir en Latinoamérica, según Doing Business del Banco Mundial, es una señal clara en ese sentido. A esto se suma que su crecimiento económico se estancó en el último año, lo que hace sospechar que en el próximo Índice de Libertad Económica, editado por la Fundación Heritage y el Wall Street Journal, Chile no logrará mantener su séptimo lugar a nivel mundial ni el primero a nivel latinoamericano.

Para muchos de los presentes es una situación incomprensible y difícil de afrontar, lo importante es que estas instancias de reflexión dan un respiro de esperanza, fuerzas para continuar con la batalla de las ideas y seguir fomentando la libertad. Thomas Jefferson decía que “el precio de la libertad es la eterna vigilancia” y sus palabras son tan vigentes ayer como hoy, los ejemplos sobran y las instancias hay que formarlas, promoverlas y utilizarlas. Hay que debatir y lograr difundir estas ideas, cambiar el clima de opinión pero no para imponer sino para demostrar con toda la evidencia a mano que la libertad, cuando es ejercida con responsabilidad, trabajo y compromiso puede llevar a forjar nuestro propio destino.

Si los jóvenes se preocupan de estos temas, hay gran esperanza para Chile y el resto de Latinoamérica. En realidad, hay una gran generación que, inspirados en otros, continuará vigilante y apasionada por la libertad, dando la batalla de las ideas y defendiendo con vigor que la llama de la libertad siga encendida.

Francisco Sánchez Urra
Analista del Círculo Acton Chile