Aliados

«
»

Las mentiras del aborto en Chile

 medicos la moneda

En Chile llevamos varios meses debatiendo sobre el aborto. En pocos lugares del mundo se ha dado un debate tan largo e intenso Cabe preguntarse ¿por qué la ley de aborto continúa su trámite en el Congreso? La respuesta es clara: gracias a una serie de falacias y argumentos forzados.

De esta forma se ha llevado a cabo en todos los países del mundo que tienen ley de aborto. La base es elaborar un discurso emocional, ya que ninguna persona podría negarse a apoyar el aborto en circunstancias en que la mujer sufre, y el que lo hiciere sería considerado un insensible. 

Por otra parte, se mencionan cifras muy elevadas de abortos ilegales, los que causarían gran mortalidad materna: de esta manera se crea una idea colectiva de que una ley permisiva de aborto solucionaría dicho problema. Sin embargo, lo que no se menciona,  es que Chile tiene la tasa de mortalidad materna más baja de Latinoamérica y a nivel continental sólo Canadá tiene una menor tasa. De lo anterior, resulta falso que cada año mueren muchas mujeres a causa del aborto clandestino. Según un estudio publicado el año 2014 en la revista de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, en nuestro país prácticamente ninguna mujer muere por esta causa (según la estadística, una en cuatro millones de mujeres en edad fértil). Lo anterior demuestra que el aborto no es la verdadera causa de la baja mortalidad materna en los países con aborto libre. La realidad de nuestro país desmiente tal argumento.

Las tres causales que contempla el actual proyecto de ley devienen en situaciones dramáticas: riesgo de vida para la madre, malformaciones congénitas letales y casos de violación. En tales circunstancias, ¿quién se podría oponer al aborto?

En primer lugar se hace creer que muchas mujeres mueren todos los días por complicaciones de su embarazo, sin recibir atención, pero ello no corresponde a la realidad. Por otro lado, los médicos saben que deben aplicar toda la terapia necesaria para salvar la vida de la madre y de su hijo ante una posible complicación, incluso si, como consecuencia de dicho tratamiento, se produjera de forma no buscada la muerte del nasciturus. No hacerlo sería faltar a la lex artis médica. 

No hay que confundir lo que es un tratamiento médico que conllevará como efecto colateral no deseado e indirecto, con practicar un aborto de forma deliberada. El primero es siempre un acto médico, en que lo buscado es un acto bueno: salvar la vida de ambos. En el segundo, el objetivo es terminar deliberadamente con la vida del hijo en gestación, acción que no constituye ni puede ser considerada jamás un acto médico. 

En el segundo lugar respecto del argumento referido a las malformaciones congénitas letales, existe un trasfondo muy profundo y oscuro: las personas gravemente enfermas no tienen la misma dignidad y derechos que las personas sanas. En el fondo, ese es el argumento detrás de esta causal. 

A mayor abundamiento, hay muchos casos de niños que fueron diagnosticados como incompatibles con la vida extrauterina que han podido sobrevivir sin problemas al parto y crecer de forma saludable, desarrollando una vida normal. Lo cierto es que es imposible realizar un diagnóstico con un cien por ciento de certeza, incluso con la tecnología que contamos al día de hoy y así lo han reconocido los especialistas materno-fetales de nuestro país. 

En tercer lugar en los casos de violación la situación es tremendamente dramática, ya que lo único que logra es castigar a las víctimas -madre e hijo- y dejar impune al victimario. El único culpable de ese acto absolutamente reprochable es el violador a quién debería sancionarse y no la víctima. Si la mujer abortase se le obliga a vivir un segundo trauma, el aborto de su hijo quien es completamente inocente e indefenso. Ambos, madre e hijo no pidieron estar ahí. ¿Acaso el origen de la concepción determina la dignidad de la persona?

En conclusión, si consideramos que no puede permitirse que se dé licencia para arrebatar vidas antes de nacer, tenemos todo el derecho a alzar la voz, como lo hemos hecho nosotros y a utilizar todos los mecanismos necesarios para impedir que se legalice el aborto. En caso contrario, sólo queda esperar cómo el lobby abortista sigue haciendo su trabajo, pero sin reclamar que no les fue advertido cuando en 15 o 20 años más se esté discutiendo el aborto libre y ya sea demasiado tarde para evitarlo. 

Firman los siguientes médicos y estudiantes de medicina:

1. Nicolás Fernández 

2. Francisca Valdivieso 

3. María Ester Goldsack 

4.María Cristina Coloma 

5. Jorge Becker 

6. Francisca Decebal-Cuza 

7. María Soledad Díaz 

8. Marcela Castillo 

9. Matías Correa 

10. Fernando Abarzúa 

11. Carolina Rendic 

12. Alejandra Florenzano

13.Sebastian Gaete 

14. Rosa Walker 

15. Pedro Jimenez 

16. José Tomás Gazmuri 

17. Rosario Rivadeneria

18. Gonzalo Ruiz Esquide 

19. Vicente Bustos 

20. Fernanda Cardemil 

21. Gonzalo Pérez

22. María Paula Undurruga 

23. Fernando Soto 

24. Tomás Massmann 

25. Carmen Alcalde 

26. Sandra Rivadeneira

27. Carolina Aguilera 

28. Eduardo Pastenes 

29. María de los Angeles Peñafiel

30. Carolina Pastene

31. Javier Jaramillo 

32. Mónica Cerón 

33. Rafael Jensen 

34. Marisol Toso 

35. Francisca Ugarte

36. Luis Jensen

37. Isidora Harz 

38. Francisco Peñaloza

39. Erwin Giesen 

40. Ignacio Aranguiz

41. Tomás Andrade

42. Francisca de Jourdan 

43. Ana Luis Advis 

44. Rodolfo Philippi 

45. Nicolás Rodriguez

46. Mario Negrete

47. Paulina Daniels

48. Jorge Tapia

49. Rodolfo Bettancourt 

50. Constanza Olavarrieta 

51. Cristian Vargas 

52. Pilar Pavez 

53. Juan Carlos López 

54. Natalia Galilea

55. Gianfranco Bistolfi

56. Alberto Diez 

57. Guillermo de la Cuadra 

58. María Pía Nitsche 

59. Fernando Hansen 

60. María Luis Valdés 

61. Rocío Rodríguez 

62. Daniela Jensen 

63. Valentina Garnham 

64. Paulina Tejada 

65. Fernando Mellada 

66. Tomás Andrade 

67. José Galaz 

68. Fernando Chuecas 

69. Gonzalo Ruiz-Esquide 

70 Ramón Florenzano 

71. Marcela Berrios 

72. Daniela Gonzalez 

73. Diego Contreras

74. Francisco Aguilera 

76. María Corthorn 

77. Catalina Alarcón 

78. Magdalena Simian 

79. Sofía Obrecht 

80. José Vargas 

81. Juan Carlos de la Maza

82. Marco Soza 

83. Prudencio Lozano

84. Viviana Espinoza 

85. Paulina Orellana 

86. Jorge Acosta 

87. Marcela Paredes 

88. Diego Aldunate 

89. Magdalena Echeverría 

90. Bernarda Walker

91. Holger Lucin 

92. Fernando Soto 

93. Matías Correa 

94. Andrés Lanas

95. Karen Czischke

96. Manuel Donoso 

97. Mónica Cerón 

98. Francisca Echeverría 

99. Eduardo Sepúlveda 

100. Álvaro Jeria 

101. Carolina Pérez 

102. Pía Muleiro

103. Max Monckeberg 

104. Constanza Saavedra 

105. Osvaldo Sepúlveda 

106. Juan Carlos López 

107. Sofía López 

108. Clara Schulze 

Tagged under Aborto