• Democracia Cristiana y el aborto

    jose carlos

    José Carlos Meza Pereira
    Analista Circulo Acton Chile 

    ¿Por qué nos sorprende la actitud de la Democracia Cristiana respecto al aborto?, dicen estar en contra del aborto, dicen defender la vida, pero a la hora de la verdad no vacilan en votar a favor de un proyecto que institucionaliza la práctica del aborto en Chile; y, después, para calmar sus conciencias y a sus votantes, presentan proyectos de "acompañamiento a la maternidad", todo con tal de que se vea que son verdaderos cristianos.

    ¿De quién es la culpa del actuar de la DC?, evidentemente que de ellos mismo, pero más profundamente de quienes votan por ellos, y de quienes no votando por ellos no hacemos nada para impedir que sigan en el Congreso. Un comediante estadounidense, llamado George Carlin, con un tono satírico señalaba que no creía en ese argumento que te impide opinar si no votaste; el sostenía que justamente por no votar tenía derecho a reclamar, y que quienes pusieron a los representantes en el Congreso eran los que no podían reclamar, porque ellos, con su voto, ocasionaron el problema.

    Más allá de lo cómico del comentario de Carlin, es bastante cierto. ¿Qué hacemos, quienes nos autodenominamos "provida", por impedir que la Democracia Cristiana siga causando tanto mal a Chile?, es hora de dejar de pedir cuentas a la DC y definitivamente sacarlos del Congreso; no representan al mundo cristiano.

    Democracia Cristiana, un nombre, dos mentiras; ni demócrata porque no cumple el mandato de sus votantes, quienes escogieron a representantes supuestamente defensores de la vida, ni cristiana porque legisla dando la espalda a las enseñanzas de Cristo.

  • Las mentiras del aborto en Chile

     medicos la moneda

    En Chile llevamos varios meses debatiendo sobre el aborto. En pocos lugares del mundo se ha dado un debate tan largo e intenso Cabe preguntarse ¿por qué la ley de aborto continúa su trámite en el Congreso? La respuesta es clara: gracias a una serie de falacias y argumentos forzados.

    De esta forma se ha llevado a cabo en todos los países del mundo que tienen ley de aborto. La base es elaborar un discurso emocional, ya que ninguna persona podría negarse a apoyar el aborto en circunstancias en que la mujer sufre, y el que lo hiciere sería considerado un insensible. 

    Por otra parte, se mencionan cifras muy elevadas de abortos ilegales, los que causarían gran mortalidad materna: de esta manera se crea una idea colectiva de que una ley permisiva de aborto solucionaría dicho problema. Sin embargo, lo que no se menciona,  es que Chile tiene la tasa de mortalidad materna más baja de Latinoamérica y a nivel continental sólo Canadá tiene una menor tasa. De lo anterior, resulta falso que cada año mueren muchas mujeres a causa del aborto clandestino. Según un estudio publicado el año 2014 en la revista de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, en nuestro país prácticamente ninguna mujer muere por esta causa (según la estadística, una en cuatro millones de mujeres en edad fértil). Lo anterior demuestra que el aborto no es la verdadera causa de la baja mortalidad materna en los países con aborto libre. La realidad de nuestro país desmiente tal argumento.

    Las tres causales que contempla el actual proyecto de ley devienen en situaciones dramáticas: riesgo de vida para la madre, malformaciones congénitas letales y casos de violación. En tales circunstancias, ¿quién se podría oponer al aborto?

    En primer lugar se hace creer que muchas mujeres mueren todos los días por complicaciones de su embarazo, sin recibir atención, pero ello no corresponde a la realidad. Por otro lado, los médicos saben que deben aplicar toda la terapia necesaria para salvar la vida de la madre y de su hijo ante una posible complicación, incluso si, como consecuencia de dicho tratamiento, se produjera de forma no buscada la muerte del nasciturus. No hacerlo sería faltar a la lex artis médica. 

    No hay que confundir lo que es un tratamiento médico que conllevará como efecto colateral no deseado e indirecto, con practicar un aborto de forma deliberada. El primero es siempre un acto médico, en que lo buscado es un acto bueno: salvar la vida de ambos. En el segundo, el objetivo es terminar deliberadamente con la vida del hijo en gestación, acción que no constituye ni puede ser considerada jamás un acto médico. 

    En el segundo lugar respecto del argumento referido a las malformaciones congénitas letales, existe un trasfondo muy profundo y oscuro: las personas gravemente enfermas no tienen la misma dignidad y derechos que las personas sanas. En el fondo, ese es el argumento detrás de esta causal. 

    A mayor abundamiento, hay muchos casos de niños que fueron diagnosticados como incompatibles con la vida extrauterina que han podido sobrevivir sin problemas al parto y crecer de forma saludable, desarrollando una vida normal. Lo cierto es que es imposible realizar un diagnóstico con un cien por ciento de certeza, incluso con la tecnología que contamos al día de hoy y así lo han reconocido los especialistas materno-fetales de nuestro país. 

    En tercer lugar en los casos de violación la situación es tremendamente dramática, ya que lo único que logra es castigar a las víctimas -madre e hijo- y dejar impune al victimario. El único culpable de ese acto absolutamente reprochable es el violador a quién debería sancionarse y no la víctima. Si la mujer abortase se le obliga a vivir un segundo trauma, el aborto de su hijo quien es completamente inocente e indefenso. Ambos, madre e hijo no pidieron estar ahí. ¿Acaso el origen de la concepción determina la dignidad de la persona?

    En conclusión, si consideramos que no puede permitirse que se dé licencia para arrebatar vidas antes de nacer, tenemos todo el derecho a alzar la voz, como lo hemos hecho nosotros y a utilizar todos los mecanismos necesarios para impedir que se legalice el aborto. En caso contrario, sólo queda esperar cómo el lobby abortista sigue haciendo su trabajo, pero sin reclamar que no les fue advertido cuando en 15 o 20 años más se esté discutiendo el aborto libre y ya sea demasiado tarde para evitarlo. 

    Firman los siguientes médicos y estudiantes de medicina:

    1. Nicolás Fernández 

    2. Francisca Valdivieso 

    3. María Ester Goldsack 

    4.María Cristina Coloma 

    5. Jorge Becker 

    6. Francisca Decebal-Cuza 

    7. María Soledad Díaz 

    8. Marcela Castillo 

    9. Matías Correa 

    10. Fernando Abarzúa 

    11. Carolina Rendic 

    12. Alejandra Florenzano

    13.Sebastian Gaete 

    14. Rosa Walker 

    15. Pedro Jimenez 

    16. José Tomás Gazmuri 

    17. Rosario Rivadeneria

    18. Gonzalo Ruiz Esquide 

    19. Vicente Bustos 

    20. Fernanda Cardemil 

    21. Gonzalo Pérez

    22. María Paula Undurruga 

    23. Fernando Soto 

    24. Tomás Massmann 

    25. Carmen Alcalde 

    26. Sandra Rivadeneira

    27. Carolina Aguilera 

    28. Eduardo Pastenes 

    29. María de los Angeles Peñafiel

    30. Carolina Pastene

    31. Javier Jaramillo 

    32. Mónica Cerón 

    33. Rafael Jensen 

    34. Marisol Toso 

    35. Francisca Ugarte

    36. Luis Jensen

    37. Isidora Harz 

    38. Francisco Peñaloza

    39. Erwin Giesen 

    40. Ignacio Aranguiz

    41. Tomás Andrade

    42. Francisca de Jourdan 

    43. Ana Luis Advis 

    44. Rodolfo Philippi 

    45. Nicolás Rodriguez

    46. Mario Negrete

    47. Paulina Daniels

    48. Jorge Tapia

    49. Rodolfo Bettancourt 

    50. Constanza Olavarrieta 

    51. Cristian Vargas 

    52. Pilar Pavez 

    53. Juan Carlos López 

    54. Natalia Galilea

    55. Gianfranco Bistolfi

    56. Alberto Diez 

    57. Guillermo de la Cuadra 

    58. María Pía Nitsche 

    59. Fernando Hansen 

    60. María Luis Valdés 

    61. Rocío Rodríguez 

    62. Daniela Jensen 

    63. Valentina Garnham 

    64. Paulina Tejada 

    65. Fernando Mellada 

    66. Tomás Andrade 

    67. José Galaz 

    68. Fernando Chuecas 

    69. Gonzalo Ruiz-Esquide 

    70 Ramón Florenzano 

    71. Marcela Berrios 

    72. Daniela Gonzalez 

    73. Diego Contreras

    74. Francisco Aguilera 

    76. María Corthorn 

    77. Catalina Alarcón 

    78. Magdalena Simian 

    79. Sofía Obrecht 

    80. José Vargas 

    81. Juan Carlos de la Maza

    82. Marco Soza 

    83. Prudencio Lozano

    84. Viviana Espinoza 

    85. Paulina Orellana 

    86. Jorge Acosta 

    87. Marcela Paredes 

    88. Diego Aldunate 

    89. Magdalena Echeverría 

    90. Bernarda Walker

    91. Holger Lucin 

    92. Fernando Soto 

    93. Matías Correa 

    94. Andrés Lanas

    95. Karen Czischke

    96. Manuel Donoso 

    97. Mónica Cerón 

    98. Francisca Echeverría 

    99. Eduardo Sepúlveda 

    100. Álvaro Jeria 

    101. Carolina Pérez 

    102. Pía Muleiro

    103. Max Monckeberg 

    104. Constanza Saavedra 

    105. Osvaldo Sepúlveda 

    106. Juan Carlos López 

    107. Sofía López 

    108. Clara Schulze 

  • Los santos inocentes, hoy

    Gonzalo Ibanez Santa MariaHoy conmemoramos una de las mayores atrocidades que registra la historia: la matanza de todos lo niños menores de dos años ordenada por Herodes para asegurarse que Jesús, el recién nacido, también muriera. Herodes no

  • Oración San José Protector

    Gonzalo Ibanez Santa MariaPara que proteja con especial celo a los niños que están por nacer, cuya existencia se verá amenazada en Chile por la legalización del crimen del aborto -que está pronto a votarse en el Senado de la República- y a sus madres que